En realidad no he dejado que mi corazón hable. La verdad es que en estas últimas semanas el dolor de garganta no me ha dejado tranquila, es más, he despertado varias veces por culpa de ésto y en el día no me ha dejado hablar.
Si le saco la mordaza no sé si será tan valiente de ir y decir a la cara del coranzoncito que ama lo que siente...Y si le va mal, que hará? Yo sé que no se va a morir, pero hartas ganas tendrá de irse bien lejos donde nadie lo moleste y se retirará a tejerse una armadura para que el amor no lo toque por un buen tiempo.
Ahora que siente que tiene al frente a un verdadero amor no soportará que se vaya.
miércoles, octubre 11, 2006
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1 comentario:
Ay!!
Déjalo hablar... la incertidumbre es peor, el dejar que el tiempo, la espera, el miedo, etc. se lleven "esa" oportunidad es peor aún.
Mi humilde consejo es: HABLA.
Atlévete! como dice la canción...jajaja. Perdón, pero hay que alegrar un poquito la vida.
Un abrazo amiga,
Melissa
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